Ahora, escuchando hablar a alguien sobre los límites, pienso que es muy triste que los tomemos en cuenta. No deberíamos ponernos límites en nada, deberíamos hacer todo lo que se nos antojara en todo momento. Todo el mundo sería feliz entonces.
Mover los hilos de la propia vida es una especie de poder que embriaga ...
Entre la exaltación de la conciencia y los límites me pregunto muchas cosas que no voy a escribir aquí ...
Sólo diré que me gusta ser feliz.
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